EL INICIO
Ya había terminado en 1975 el bachillerato en la preparatoria # 2 de la UNAM “Erasmo Castellanos Quinto”. Desde que entré a la prepa no me gustaron ni las instalaciones ni el entorno de esta prepa. Desde la secundaria yo me imaginaba en la prepa 9, ya que era el plantel más cercano a mi casa y me gustaba la vida universitaria, más universal y más abierta a comparación del Politécnico.
Al igual que otros de mis amigos del norte de la ciudad de México que también habían terminado su ciclo escolar, yo estaba esperando una carta de la UNAM para saber dónde seguiría estudiando. Había elegido estudiar ingeniería mecánica eléctrica. Pensé que me tocaría en la ENEP Cuautitlán, recién inaugurada o, con un poco de suerte, ciudad universitaria CU. Esta idea de las ENEP’s surgió como solución a la saturación que había en CU. Pensaba que era bastante improbable que fuera a ingresar a la Facultad de Ingeniería en CU dado que era más lejana que Cuautitlán.
En la segunda semana de enero de 1976 me llegó la mencionada carta. Me encontré con la sorpresa de que cursaría mi carrera en la recién creada ENEP Aragón completamente desconocida para mí. Me preguntaba ¿dónde está esta ENEP? ¿Cómo llego allá? ¿Habrá chance de cambiarme? Al poco rato varios amigos llegaron a mi casa con su respectiva carta de aceptación. Iniciamos así un pequeño tour para conocer los planteles en donde estudiaríamos nuestras respectivas carreras. Cuando nos dirigíamos a la ENEP Aragón por la avenida San Juan de Aragón, pasamos el bosque de Aragón hasta la Avenida 412, donde se encontraba una recicladora de basura. Dimos vuelta hacia el norte por la Avenida Central. Una Comercial Mexicana se miraba al inicio de Bosques. Pasamos esta zona apareciendo a lo lejos unos edificios en medio de una zona desahabitada. “Ha de ser la clásica secundaria rural Margarita Maza de Juárez” me dije. Al acercarnos dimos vuelta en la calle de Rancho Seco. A la izquierda ví por primera vez la colonia Impulsora, fiel reflejo de la marginación de toda esa zona del norte y oriente del EdoMex. Avanzábamos lentamente hacia lo que quedaba del lago de Texcoco, ya casi seco y desde donde se originaban unas tremendas polvaredas hacia la CDMX.
Mis temores se hicieron realidad. Aquella secundaria que había visto a lo lejos era en realidad la ENEP Aragón. Nada comparable con la CU que pensaba. Un amplio estacionamiento el cual era la antesala de un cuadrángulo que forman la biblioteca con los edificios 2,3 y 4. Fui inmediatamente a servicios escolares y me dieron mi tira de materias, con lo que confirmaba que ahí empezaría a estudiar.
Un buen amigo que nos acompañaba y que estudiaría Derecho en la misma ENEP, se desilusionó tanto que inmediatamente se rebeló: “ni madres, yo aquí no voy a estudiar”. Así que fue a las oficinas administrativas para ver cómo se podría cambiar a CU.
Este fue mi primer contacto con la ENEP Aragón.

foto tomada de internet


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